El contenido generado por usuarios es una de las
consecuencias de la
proliferación de herramientas 2.0. Ya sea un micropost en
Twitter o
un artículo en Wikipedia, todos podemos ser parte de la
creación de
conocimiento colectivo.
Desde que Tim O'Reilly acuñó el término web 2.0 mucho se ha
dicho
sobre esta “nueva web” que llegó para facilitar la
comunicación, el
intercambio seguro de información, la interoperabilidad y
la
colaboración. Desde que esta tendencia se instauró en la
Red,
apareció también el llamado “contenido generado por
usuarios”.
Este término (abreviado UGC por sus siglas en inglés) se
comenzó a
usar durante el año 2005 y surgió de los círculos de la
publicación
web y de los nuevos medios de producción de contenidos. Se
refiere
a diversos tipos de contenidos de medios a disposición del
público,
que son producidos por los propios consumidores.
Así entonces, desde noticias en un blog pasando por vídeos
en
YouTube y fotos en Flicker, hasta reseñas de libros en
Amazon o
completos artículos en Wikipedia, los usuarios producimos
ahora gran
parte del contenido que encontramos en Internet. Por esta
razón
“nosotros”, los usuarios, fuimos elegidos como Persona del
Año por la
revista Time en el año 2006. Porque cada vez más la red la
hacemos
entre todos.
Pero, ¿qué tiene esta tendencia que ver con el aprendizaje?
Si
hablamos de aprendizaje informal, tiene todo que ver. Según
P.H.
Coombs, el aprendizaje informal es aquel que se produce
espontáneamente, de forma no estructurada, que ocurre en
nuestras
actividades diarias y que tiene lugar en distintos
ambientes. Gran
parte de los contenidos que leemos online son generados por
los
propios usuarios. Ya sea que estemos investigando sobre un
tema en
Wikipedia o estemos buscando una receta de cocina en alguno
de los
cientos de sitios que alimentan los propios usuarios,
estamos
aprendiendo algo de nuestros iguales. Hoy, más que nunca,
Internet
en su variante 2.0 es la herramienta más poderosa en la
creación de
inteligencia colectiva.
Contenidos en sociedad.
Stephen Downes, especialista en aprendizaje en línea,
nuevos medios
de comunicación, pedagogía y filosofía, afirma que “el
aprendizaje no
está basado en objetos y contenidos que están archivados
como en
una librería, sino que es más bien una corriente (como el
agua, como
la electricidad) que fluye en una red o patrón en el que
podemos
entrar cuando queramos.”
Hablamos sobre cómo se generan contenidos gracias a la web
2.0,
pero la clave de esta evolución de las tecnologías de
información
reside realmente en cómo todo ese contenido es compartido
entre los
usuarios. La web social se transforma en aprendizaje
social.
Navegamos contenidos y aprendemos algo nuevo en cada
puerto.
El llamado e-Learning 2.0 supone que el conocimiento se
construye
socialmente. El aprendizaje tiene lugar a través de
conversaciones
sobre el contenido e interacción fundada sobre problemas y
acciones,
según los investigadores John Seely Brown y Richard P.
Adler. Para
ellos, el interés no está tanto en qué estamos aprendiendo
sino cómo
lo estamos aprendiendo, sumado a que una de las mejores
maneras
de aprender algo es enseñándolo a otros.
Entonces, en vez de hablar de cómo la web 2.0 afecta los
contenidos,
tal vez sea mejor plantearse qué factores de la forma en
que las
comunidades sociales online comparten conocimiento pueden
potenciar la comprensión de los contenidos.
Para concluir, otra idea de Stephen Downes: “Hemos
desarrollado
herramientas y sistemas para e-Learning basados en la
educación en
clase tradicional cuando deberíamos desarrollar
herramientas de
soporte al aprendizaje inmersivo, propio de sistemas de
vida
dinámicos e inmersivos como los que nos proporciona la
nueva web.”
Es hora de romper estructuras, de dejar de pensar en los
viejos
modelos dentro de las nuevas realidades. La tecnología está
cambiando la forma en la que hacemos las cosas. Las nuevas
generaciones ya vendrán completamente adaptadas a la vida
en red,
a las comunidades virtuales. Es fundamental entender este
cambio,
para así poder aprovechar su tremendo potencial en algo tan
esencial
para el ser humano como es el aprendizaje.
El emblemático caso Wikipedia
Esta enciclopedia de contenido abierto es tal vez el
ejemplo más claro
y prolífico del UGC. Wikipedia se escribe de forma
colaborativa por
voluntarios de todo el mundo. Desde su creación en 2001 ha
crecido
rápidamente, convirtiéndose en uno de los mayores sitios
web de
referencia que atrajo por lo menos 684 millones de
visitantes anuales
en 2008. Hay más de 75.000 colaboradores activos trabajando
en
más de 10 millones de artículos en más de 260 idiomas.
“Allí cientos de miles de visitantes de todo el mundo
colectivamente
constituyen decenas de miles de ediciones y crean miles de
nuevos
artículos para aumentar los conocimientos en poder de la
enciclopedia
Wikipedia”, dice el propio sitio.
Pero convertirse en un colaborador de confianza para
Wikipedia implica un proceso de participación periférica legítima,
que es similar
al proceso en las comunidades de software de código
abierto.
Cualquier lector puede modificar el texto de una entrada o
aportar
nuevas entradas, pero sólo a las personas con más
experiencia y de
más confianza se les invita a convertirse en
administradores que
tienen acceso al más alto nivel de edición. Aún la
posibilidad de
compartir conocimiento tiene su propio proceso de
aprendizaje.
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